Normal
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En esto de la
informática nunca dejo de flipar, tengo un sobrino que le monto a mis chicos
dos máquinas en red para jugar al uarcraz o algo así y se juega con unas
tarjetas, es de troles y ninfos, pero es muy chulo la verdad, lástima que yo
sea un gañán y me rebanen el pescuezo según aparezco por la partida. Al hilo
del tema; aparece por casa Quique amigo de mi cuadrilla, joooooo tioooo, me
acuerdo de una que hicimos a los ocho años de cagase por las patas abajo.
Cambio de tema, cambio de tema. Somos chicos de pueblo, en el mío ser bestia es
algo memorable, en la cuadrilla en la que íbamos nosotros, éramos unos seis,
pero bestias en distintos calibres. Una tarde de aburrimiento y subiendo por un
barranco del pueblo nos topamos con una montaña de estiércol seco de vaca,
después de calibrar la situación y soltarle dos patadas a la montañita
dedujimos que era lo suficiente blandita como para hacer trapecios encima de
ella saltando desde una pequeña tapia que tenía al lado y salir limpios del
lance, primero salto pongamos Alberto por no dar pistas, con el pajuzo que había
encima de la cima aquella caída de unos dos metros no supuso nada, saltó también
vamos a poner.. José e hizo una voltereta y cayo de pie, (es un artista el
tío), después yo, que soy un poco envidioso, quise imitarlo pero no giré del
todo, así que me di una ostia en la espalda de aquí te espero, llegó el turno
de Manolo, que decir de Manolo, el tío mas bruto y bestia del pueblo, especie
protegida desde el 1981, y en peligro de extinción igual que los linces, pero a
diferencia de estos es tan feo que creo que no ligaría ni en cautividad, pues
lo dicho, Manolo viendo ya las florituras que hacíamos el resto, decidió que no
era suficiente altura así que se subió a un chopo cercano y al grito de goma
bunga se lanzó sobre el motón de estiércol . Al momento nos dimos cuenta que
aquello no era tan chollo como cabía esperar, al ver desaparecer al pobre
Manolo dentro del montón de mierda, el cual con la fuerza del impacto quebró la
cáscara como si fuese un huevo pasado por agua, el salpicón de mierda líquida
llego hasta el chopo desde el que había saltado, menos mal con la inercia que
había cogido con el salto también reventó la base del montículo por donde
salió a revuelto de esa sustancia
desagradable, parecía la cosa del pantano. Se que soy patético pero creo que
fue una de las veces que mas me he reído en toda mi vida. ¿Adivina que decía
Manolo?.
Pues.......Andacascala por ahí.
P.D. otro día me cuento lo de la red que también tiene miga,
pero ya esta bien de escribir por hoy, ya sabéis...mis dedos como digamos
longanizas.